Finalmente los diputados de Amaiur no tendrán grupo propio, hecho que celebramos desde Izquierda Hispánica. Uno de nuestros motivos es que entendemos que no cabe generosidad alguna con el ruin y con el traidor. Amaiur no cumplía con los requisitos para formar grupo, al margen de argucias, y dependía de la generosidad de la Mesa del Congreso. Dicha mesa, recordemos, es soberana según la jurisprudencia del propio Tribunal Constitucional, el mismo por el que Amaiur pudo presentarse a las elecciones contra la sentencia del Tribunal Supremo y los informes de la policía.
Y decimos ruin y traidor tanto por su justificación de los crímenes horrendos de la ETA como por sus planes declarados de dividir la patria de los españoles expropiándonos a todos un territorio y amenazando la unidad necesaria como país para pintar algo en el mundo. Y es que la virtud ética de la generosidad no puede ejercerse a costa de la propia fortaleza. De hacerse así no sería sino una falsa generosidad, en realidad, debilidad, cobardía y miedo.
Uno de los argumentos que se ha aducido para que se le hiciera el favor de otorgarle grupo parlamentario es el de que debería premiarse que la ETA haya anunciado el cese definitivo de la «lucha armada». Traducimos: de sus actos criminales. Aunque, recordemos, sin haber entregado las armas ni haberse entregado ellos mismos a la Justicia. Se ha pensado en premiarles también porque propugnan conseguir sus fines por cauces democráticos, o en la jerga ridícula de algunos periodistas en España: luchar según las reglas del juego. Porque acaso, si no se les recompensara, se añadirá, podrían sentirse defraudados de las virtudes de la democracia y renacerá su fe en la eficacia de los procedimientos asesinos. El sofisma reside en que ya la mera petición de una recompensa por dejar de ejercer el terrorismo es una prueba de que les ha resultado eficaz.
Otro argumento al que se apela es el de las formas democráticas, que exigirían fallar siempre a favor del respeto a la voluntad del pueblo. La democracia sin embargo no es más que un procedimiento para elegir a los gobernantes de un Estado, que está antes y es el fundamento de dicha democracia. En otras palabras, las elecciones pierden todo su sentido si no existe el Estado ni los cargos de diputados a elegir. En Izquierda Hispánica no creemos en ese afán cuasi-religioso de anteponer las supuestas excelsitudes de la democracia a todo lo demás, incluyendo la propia conservación del Estado. La ideología oscurantista del régimen eleva “lo democrático” a la categoría de lo sublime, atribuyéndola a todo y vaciándola así de contenido; olvidándose de que no basta con que el pueblo elija a los que gobiernan, lo importante también es que los que resulten elegidos gobiernen para el pueblo, para los trabajadores, para los ciudadanos y no en contra de ellos y en contra del propio Estado.
Estar a favor de recompensar a Amaiur es, ya lo hemos dicho muchas veces, suicida por parte del Estado y, por parte del ciudadano, un “democrático” lavado de cerebro. Es uno de los aspectos más tenebrosos de este régimen actual tan propagandista como desorientado.

Estar por la libertad y el cambio, hoy día, es estar por la libertad de cambio, esto es, por el neoliberalismo. Recuerdo que en las asambleas del 15M se leían frases de la ultraliberal Ayn Rand, y nadie se preguntaba por esas frases. Simplemente sonaban bien, y se decían.
Es curiosa la mezcla en las autodenominadas “izquierdas actuales” de toques neoliberales, socialdemócratas y etnicistas, más cierto toque de relativismo cultural. Compárese esto con las izquierdas en tiempos de nuestros abuelos y bisabuelos.
Salud.
Pluralidad de cambio y libertad… pero si pareces Von Mises con su acción humana libre y su dinamismo de decisiones. La izquierda ni está a favor ni en contra de la libertad, sino que se pregunta con Lenin, ¿libertad para qué? ¿cambio para qué? También los liberales están a favor de la libertad y del cambio pero para explotarnos más y más cada día. Si quieres la libertad para atomizar nuestro Estado, vale, pero no reivindiques ideas abstractas para hacerlo con el timo de que “son de izquierdas”.
Cada nuevo artículo que leo en esta página me sorprende más y a peor.
Estais terjiversando tanto los hechos que parece mentira que os hagais llamar de izquierdas. A mi entender la izquierda tiene que ser el motor del cambio, de la pluralidad, de la libertad,…. pero quí parece que vustra falsamente llamada izquierda sirve para juzgar posicionamentos, criminalizar movimientos políticos, etc…
En fin desgraciadamente me estoy dando cuenta de que, o bién está página está redactada por derechistas disfrazados con el fin de confundir el personal, o simplemente se redactan artículos sin conocer las situaciones y sin llehgar a intentar entender el porqué de posicionamentos no compartidos.
Espero que sea la segunda pero igualmente creo que no se puede llamar periodismo ha informaciones tan manipuladas y direccionadas como estas….
Pues pensaría que esta en España, puesto que al pedir una caña al camarero en español, este le entendería y se la serviría.
Si no hay jamón ibérico y un buen rioja, paso de entrar.
Entonces, Santiago, España es una provincia de Euskadi.
Somos diferentes en todo, y moralmente, ni que hablar.
Pobre Santi… me gustaria que algun dia te pasases por mi pueblo, Lekeitio (Bizkaia), para que te dieras cuenta, de que ni nazis, ni racistas, ni españoles…
Me encantaria ver tu cara al entrar en una taberna, y al darte cuenta de que no entiendes ni una palabra, te darias media vuelta y pensarias: Donde cojones estoy
SORTU LEGALIZAU !!! VAMOSSS
PUTOS NAZIS, DEJAR DE DAROSLAS DE VICTIMAS !!!
NUESTRO DIA LLEGARA !!!
OFICIAL ? YA VEREIS DENTRO DE POCO LO QUE VA A SER OFICIAL EN EUSKAL HERRIA !!!
Bettina, sin animo de ofender… esto… no nos compares con tu pueblo, nada que ver.
Blas de Lezo, vasco, defendió a España frente a Inglaterra en Cartagena de Indias. Era español. García, el apellido más extendido en España, es vasco.
Ardibaltz está más perdido que un huérfano en el día del padre. Para él y los aberchales, todo lo que no sea ellos, es “facista”.
Hola Bettina,
Sin animo de ofender… No es lo mismo un campesino de Salamanca al que no se le entiende por su castellano ininteligible, que uno de aqui, al que no le entiendes, porque no entiendes su idioma. A los andaluzes (por ejemplo) yo no les entiendo, y eso que hablan “castellano”.
Tu discurso suena bastante a Franco (esto es España y punto) y ni que decir de lo de “lo bombardearía”.
Los euskaldunes no se parecen en nada a los españoles. Idioma, costumbres, caracter… nada que ver.
Es como el mar mediterraneo y el atlantico, no es lo mismo.
En uno hay un tipo de peces, en el otro diferentes.
En uno hace calor, en el otro no.