Evangelios demócratas

Hace dos días en una entrevista realizada en la radio a Mariano Rajoy, el previsible próximo presidente de España, éste hizo una síntesis de las líneas de acción fundamentales del programa del Partido Popular. El esquema general que planteó nuestro nuevo predicador y evangelista demostró que, de momento, la crisis económica y política que estamos viviendo ha dejado completamente intactas algunas de las ideologías que la sustentan: democratismo y europeismo.

Estas ideologías, horizontales a todos los partidos políticos, se presentan con letras de oro en todos los programas políticos lanzados a la plaza pública. Sin duda, los aspectos específicos de nuestro país: el régimen impuesto desde 1978, la España de las comunidades autónomas, nacionalismos y separatismos, etc., coadyuvan a que esta situación de crisis sea recurrente.

El discurso hecho por Mariano Rajoy y que queda bien representado en su programa electoral, es un claro ejemplo de lo que en las “democracias” que hemos fabricado se presenta como algo ya habitual: presentar lo viejo como algo nuevo. Y es que este paradigma, es un botón de muestra de que el votante “ilustrado” está completamente capturado por el sistema y las coordenadas en las que nos movemos. El ciudadano español cree entender lo que no le sorprende, en el mejor de los casos, y eso lo saben nuestros apóstoles de partido.

Pero volvamos al ámbito del programa del PP, siendo estas sus líneas básicas:
– Estabilidad y reformas para el empleo
– Educación, camino de oportunidades
– Comprometidos con el bienestar
– La administración, motor del cambio
– Una democracia ejemplar
– Política europea y proyección exterior

Pues bien, estos son los seis mandamientos que van a envolver nuestras vidas los próximos años, ¡ideológicamente! En los breves minutos de aparición, Mariano Rajoy hizo una declaración de las verdaderas actuaciones de su partido: austeridad pública y eficiencia, decía, (¿la administración, motor de cambio?) y crear empleo, precario seguro, utilizando como palancas a los autónomos y las microempresas. Es decir, una vez agotadas las burbujas sectoriales de la construcción y el turismo, su política de empresa se centra en reducir el paro con subvenciones a la contratación, entre otras medidas, que sin duda tendrán un efecto pasajero. Como aderezo de todo ello, Europa por aquí y el euro por allá, como grandes bondades del sistema. Los demás aspectos: sanidad, educación, vivienda, desigualdad social, etc. pasaron a un segundo y tercer plano.

Veremos pronto el circo de Rajoy y Rubalcaba en televisión. Pero bueno, aviso a navegantes, la ignorancia no es razón suficiente.

Artículos relacionados:

2 Respuestas a “Evangelios demócratas”


  • Distinguido DESPERTARES,

    El nombre del sitio que enlazas parece ser el siguiente:
    «DESPERTARES -- La revolución pacífica»

    No se critican las eventuales denuncias que allí puedan aparecer, pero… ¿De qué «paz» estamos hablando…; la de los cementerios, la que se impone después de una guerra por los únicos que pueden imponerla…? Meter un clavel dentro del cañón de un arma es algo que sólo a los portugueses se les ocurriría… y hasta para eso deben tener el permiso de instancias superiores que los desbordan y que lo permitan.

    Las doctrinas del shock, pues hay muchas, dejan claro que estas cosas sólo pueden suceder de manera anómala y violenta. De hecho, una paz, cualquier paz, es sólo aparente y simplemente un estado de guerra, en su sentido amplio, de baja intensidad, si se quiere.

    Sólo quería hacer constar que no puedo estar de acuerdo con el nombre del sitio. Si se quiere una revolución, más pronto que tarde dejará de ser pacífica. ¿O acaso piensas que aquellos contra los que te quieres rebelar se van a “dejar ganar” pacíficamente…?

Actualmente los comentarios están cerrados.