La trama estéril de los nacionalismos en España

A continuación me dispongo a realizar una reseña del libro que lleva por título «La trama Estéril: Izquierda y Nacionalismo», cuyo autor es Félix Ovejero Lucas. El autor, doctor en ciencias económicas y sociales por la Universidad Autónoma de Barcelona trata el tema de los nacionalismos secesionistas en España y de como el discurso nacionalista fraccionario se ha implantado en el discurso ideológico de las izquierdas españolas.

F. Ovejero, bien documentado y con argumentos sólidos, realiza un análisis riguroso y sobrio de las repercusiones que los nacionalismos fraccionarios tienen en la vida política española. Al mismo tiempo sin perder un ápice de rigor nos ofrece una lectura amena y sencilla al alcance de cualquier persona que no sea experta en estos temas.

En primer lugar ataca la cuestión del nacionalismo haciendo una clara y concisa distinción entre los conceptos de Nación y Nacionalismo y sus variantes étnico-cultural y político-histórica (Ovejero a la Nación Política le llama Nación cívica), resaltando las conexiones que el nacionalismo étnico-cultural tiene con los regímenes feudales anteriores a la Revolución Francesa y que se correspondería en España con los denominados por el Materialismo Filosófico como nacionalismos fraccionarios(nacionalismo catalán, vasco, gallego, canario, andaluz… ).

Critica con dureza los fundamentos del nacionalismo étnico-cultural estableciendo paralelismos con las sociedades feudales, relacionando los privilegios reclamados por los nacionalismos actuales con los privilegios territoriales de corte foral que tenían ciertos territorios durante el Antiguo Régimen.

Reduce al absurdo la cuestión linguística abordando el tema de las medidas de discriminación positiva aplicada  a los idiomas minoritarios, dándole al idioma una prioridad pragmática dentro de una sociedad política e indicando que el hecho de que en el mundo desaparezcan al día cientos de idiomas es un hecho normal que responde a causas históricas y de uso de los idiomas.

Aunque trata el tema del nacionalismo en general, se centra especialmente en el nacionalismo en Cataluña.

Da ejemplos muy significativos como que los diez apellidos más frecuentes en Cataluña terminan en «Z» salvo García. Que más del 60% de las personas que viven en el area metropolitana de Barcelona tienen como primer idioma el español (castellano). Que la fiesta más popular en Cataluña es la Feria de Abril (de origen andaluz). Que casi un 90% de los políticos de Cataluña tienen apellido catalán mientras que solo un 7% tienen apellido «castellano». O que un amplio número de personas en Cataluña que usan habitualmente el catalán tienen como lengua materna el español y que han pasado a usar el catalán para ascender socialmente.

Ovejero también trata el tema de la deriva nacionalista de la socialdemocracia española. Critica duramente la política de Rodriguez Zapatero por llevar a cabo la propuesta de un Estatuto de Autonomía de Cataluña que no demandaba la sociedad catalana, como se vió en la escasa participación en su referendum. Sólo demandado por las oligarquías secesionistas.

Achaca al Partido Socialista de Cataluña(PSC) haber actuado de la peor manera posible haciendo suyo el discurso nacionalista cuando tenía la posibilidad y la responsabilidad de ser la fuerza política que lo frenase, ya que el PSC tenía el voto de las clases obreras de origen andaluz, extremeño, aragones…y de otros trabajadores de España que emigraron a Cataluña durante los años cincuenta, sesenta y setenta .

El PSOE-PSC es uno de los principales culpables de la deriva secesionista en Cataluña según el autor de este libro y el que hace está reseña está completamente de acuerdo con él. Ahora parece que incluso el PP adopta cierto discurso nacionalista en Cataluña (PP Catalá y no PP de Cataluña).

Ovejero se pregunta cómo «la izquierda» que siempre se caracterizó por una defensa racional de los «intereses comunes ciudadanos», pudo haber caído en un relativismo y un particularismo tan característico de las oligarquías propias de las épocas feudales. Señala que «la izquierda» una vez caída la opción soviética adopta el individualismo y el particularismo más rancio de las ideologías liberales.

Para terminar, mencionar que Ovejero toca el Estado de las Autonomías señalando que crea tensiones  entre los diferentes territorios con los correspondientes inconvenientes en materia económica e institucional. Al competir las autonomías por más competencias los que más pierden son los ciudadanos que se encuentran con  diecisiete administraciones distintas que ponen todo tipo de obstáculos en lo referente a la circulación de personas y mercancías por todo el territorio español.

El libro de F.Ovejero es una lectura amena y sencilla pero rigurosa y sólida. Recomendable para todos aquellas personas que ven en el Nacionalismo Cultural una opción política vanguardista ya que  podrán desengañarse y darse cuenta de que están más cerca de los carlistas del siglo XIX que de los marxista-leninistas del siglo XX.

Artículos relacionados:

7 Respuestas a “La trama estéril de los nacionalismos en España”


  • Estimado Daniel Grana,

    Gracias por tu interesantísimo y acertado comentario. Estoy de acuerdo con que gran parte de la situación que vivimos en la actualidad la tiene el PSOE y los coríferos izquierdistas que de un modo u otro le están haciendo el juego. Ya que has puesto el caso andaluz, aquí sufrimos ahora un gobierno de coalición que apenas sí puede diferenciarse de un gobierno liberal pepero en cuato a las económicas. Eso, aparte de la trama caciquil-empresarial con la que cuenta el PSOE-A que da para un artículo aparte.

    A mi modo de ver, la clave para entender los desvaríos de esta gente es precisamente el entronque anarco-liberal que desdibuja por completo sus ideas sobre el Estado y la Nación. Todo se diluye en una «democracia» abstracta que no se sabe bien a qué «demos» se refiere ni a qué instituciones reales se vincula. Para IH, lo mejor que tuvo la primera generación de izquierda, la Izquierda liberal revolucionaria (en España, Riego, Evaristo San Miguel, Torrijos, etc. En Iberoamérica O’Higgins, San Martín, etc.) es su plena conciencia teórica del papel que el Estado y la Nación política jugaba.

    Si diferenciamos el llamado «ordoliberalismo» (liberalismo ‘del orden’ o de Estado) del del ‘anarcoliberalismo’ o neoliberalismo, podemos ver que su idea de un Estado basado en la soberanía de una Nación política de ciudadanos libres e iguales es una idea con bastante racionalidad aun cuando ellos mismos la cargaran con cierto regusto metafísico. La crítica marxista posterior siguió precisamente esta senda pero haciendo incapié en que esa Nación política soberana sólo se podía conseguir a partir de la constitución no sólo de ciudadanos libres e iguales sino de productores libres iguales y eliminar la explotación del trabajo ajeno. Este entronque no es algo que lo diga IH, es algo que se ve en los propios textos de Marx al hablar con admiración de la Constitución de Cádiz y de los liberales españoles como el sector revolucionario y progresista respecto al Antiguo Régimen.

    El separatismo rompe con todo esto porque considera que no somos todos los ciudadanos los que tenemos que decidir sobre nuestro país, sino un grupo de ellos. Pero igual que durante la dictadura de Franco España se retiró del Sahara sin que los españoles decidieran nada -ni los saharaguís que a día de hoy todavía conservan su pasaporte español ni los de la Península- hoy los separatistas buscan que un grupo de privilegiados se «autodeterminen» al margen del resto de ciudadanos. No sólo es importante la cuestión económica sino la cuestión política. Igual que no se puede permitir que un grupo de capitalistas se apropie de la riqueza nacinal y disponga de ella frente a los trabajadores no se puede permitir que un grupo se apropie de la soberanía nacional e imponga su deseo a la mayoría. Si hace falta un referendum por la autodoterminación este debería ser a nivel nacional español para que todos pudiéramos decidir.

    Un cordial saludo y gracias de nuevo por tu interesante comentario.

  • Gran libro, y muy necesario. Yo lo acompañaría con «Desmontando España. El gran fraude de los separatismos», de J. J. Badiola, y «España y las Españas» de Luis González Antón.

    Félix Ovejero da en el clavo al culpabilizar al PSC de la situación actual, como resultado de la cual se encuentra en una crisis de muy difícil salida. Su actual líder Pere Navarro ha intentado poner algo de cordura y hablar de federalismo cuando ya es demasiado tarde, como evidenció la orgía separatista de ayer. No obstante cabe recordar que el PSC no ha sido nunca una federación regional del PSOE, sino un partido catalán integrado en aquel, con sus dinámicas propias.

    Porque quien en el fondo tiene la culpa de lo que pasa es el propio PSOE. La izquierda «española» -quizás debería decir «estatal española»- media, representada por el partido de Ferraz, no tiene un proyecto nacional coherente, ha abdicado de su responsabilidad de construir una idea de España desde la izquierda, una nacionalidad española que desde el franquismo se encuentra secuestrada por la reacción sine die. Es esa fobia a la rojigualda que todos bien conocemos, y que la derecha sigue rentabilizando puntualmente. Izquierda Unida da más pena aún si cabe, fragmentada en mil federaciones, por no hablar de frikis como Gordillo y su banda de independentistas andaluces. Suena a broma pero la triste realidad es que todas las CCAA tienen un movimiento separatista de algún tipo, de Canarias a Aragón (quizás con la excepción de Extremadura, o ni siquiera).

    Desde la izquierda genérica no se da importancia a este fenómeno «neo-feudal», incluso se aplaude, como el irresponsable de Santiago Alba Rico («Hoy el marxismo puede y debe ser nacionalista» http://www.profesionalespcm.org/_php/MuestraArticulo2.php?id=3250), pero lo tiene, y mucho. La comparación con Yugoslavia no es gratuita, porque siendo España un Estado mucho más asentado y uniforme si la presión de la crisis aumenta las cosas se precipitarán.

    Recomiendo de paso este artículo de V. Navarro en el que pone en evidencia las mentiras de la burguesía de CiU: http://www.vnavarro.org/?p=6498.

    También este de El País, «La lucha final de la burguesía catalana»: http://elpais.com/elpais/2012/07/23/opinion/1343038261_771040.html

    De momento sólo UPyD, desde un difuso centro político, planta cara a la situación. En cualquier caso un partido tan personalista sólo puede ser una solución transitoria al problema.

    En el fondo, bajo todo este antiespañolismo rabioso de los periféricos no hay más que hispanofobia y racismo. Es decir, la plena asunción de la Leyenda Negra, de que lo hispano -preferiblemente identificado con lo castellano- es intrínsecamente vago, represor, oscurantista, antidemocrático… y hay que separarse de ello a toda costa. Gran parte de la propaganda catalanista se basa en el no por más cacareado menos falso mito de la laboriosidad y probidad catalanas frente a la supuesta holgazanería de la Meseta. Recomiendo este texto fantásticamente delirante de un separatista andaluz para conocer los verdaderos fundamentos de este nacionalismo «neo-feudal»: http://www.nacionandaluza.info/biblioteca%20andaluza/La+catalanofobia+expresion+del+espa$C3$B1olismo_J_G_Pulido.pdf

    Espero haber aportado algo útil. Tras tantos años de travesía por el desierto ha sido un soplo de aire fresco encontrar un movimiento político tan necesario como Izquierda Hispánica.

    Un cordial saludo.

  • Gracias por comentar Pere, se tendrán en cuenta tus indicaciones.

    saludos

  • El ensayo comentado es la segunda parte de «Contra Cromagnon(nacionalismo, ciudadanía, democracia)», Montesinos, Barcelona, 2006, recomiendo su lectura para completar la visión sobre al opinión de Ovejero al respecto.

  • Zantetsu tiene razón.El nacionalismo étnico-cultural no es ninguna vanguardia política.En España los nacionalismos culturales fraccionarios tienen ancladas sus raíces en el foralismo medieval,encarnado por el Carlismo, y que en el siglo XIX reacciona con virulencia ante las revoluciones liberales jacobinas que pretender enterrar los regímenes aristocráticos feudales.

    Los nacionalismos fraccionarios siguen utilizando el Régimen Franquista como chivo expiatorio a «agua pasada». Y no será desde IH precisamente donde se defiendan posturas nacional católicas, pero para hacer una análisis crítico profundo y despojado de sesgos ideológicos se debería reconocer que el Régimen Franquista fue muy permisivo y dócil con los «regionalismos». Sin embargo se ha vendido muy bien la imagen contraría como estrategia política victimista por parte de los neofeudalismos.

    Los partidos «nacionales» tienen que entenderse con los separatistas dentro del equilibrio de fuerzas de las oligarquías del Régimen.No solo son permisivos sino que PP y PSOE( y por supuesto IU-PCE)han terminado por darles la razón en casi todo.

    Una vez un compañero de IH comentaba que los partidos actuales del Régimen del 78 son herederos directos de las familias políticas del Franquismo: PP herederos del Opus Dei, PSOE heredero de Falange y los separatistas serían herederos de los Carlistas Tradicionalistas.Creo que lo pudo comentar un poco de manera irónica pero creo que no le falta razón en absoluto.
    Muy recomendable el enlace del Compañero Santiago Armesilla,un gran artículo que trata de raíz con las herramientas que Materialismo Filosófico nos ofrece los temas que Félix Ovejero Lucas toca en su libro.

    Muchas gracias por comentar Zantetsu.
    Saludos.

  • Seguro que es una interesante lectura, me alegra que existan iniciativas como esta, a ver si de una vez la ‘izquierda’ oficial entiende que el separatismo no es un movimiento de vanguardia, sino la versión moderna del Dios, Patria y Fueros, encarnado en las formaciones separatistas de CiU y PNV.

    Lamentablemente, se encuentran muy enquistados en el aparato político español y les resulta muy fácil seducir a la casta del PPSOE. Como siempre, todo este tema arranca del Franquismo y su apropiación de la Nación Española, cuando el nacionalismo primigenio surge con los jacobinos revolucionarios del XVIII-XIX. La labor pedagógica para hacer entender que socialismo español no es compatible con separatismo neofeudalista esencialista y medieval. Como siempre ,¡Patria o Muerte!

Actualmente los comentarios están cerrados.